2009 fue el año en el que superamos la edad de la inocencia, en el que descubrimos que la vivienda también puede bajar, que se puede dejar de comprar periódicos sin estar menos informados y que un ERE no es el fin de mundo.
2009 fue el año en el que Facebook pasó de 100 a 350 millones de usuarios amenazando con desbancar a Google del podio de las audiencias aún a costa de encontrarnos por allí incluso a nuestra suegra.
2009 fue el año en el que el denostado Twitter pasó de 4 a 60 millones de usuarios, abriendo telediarios por todo el mundo a costa del oscurantismo iraní, los aviones estrellados y la supuesta intimidad de famosos y famosas.
¿Qué clase de sociedad de la información estamos creando? ¿Son las llamadas redes sociales el futuro (o presente) de la comunicación e información?
He leído un artículo por Internet que habla sobre un estudio sobre Twitter. Según dicho estudio, publicado por Pear Analytics, el 40% son datos sin relevancia (del estilo: “Viendo la tele”, “Me pica una mano”, “Me he rasco y no se me pasa”…) y el 37% serían conversaciones entre twitters (varios mensajes, más o menos seguidos, entre dos o más usuarios). Un 8,7% sería información útil y un 3,5% noticias. Os dejo el enlace al estudio para que le echéis un ojo. Hay datos interesantes.
“Pues no se hable más, pero haga el favor de quitarse esa ropa tan rara que lleva, no me vaya a asustar a la clientela”, repuso el anciano.Con esta frase ha finalizado nuestro primer twitter-relato: Cacareos a las tres. Una experiencia innovadora que esperamos que os haya gustado y que, sin duda, vamos a repetir en futuras ocasiones. Desde el 23 de marzo hasta ayer 5 de mayo, nuestra editora Aan ha estado ofreciéndonos dos dosis diarias de esta intrigante historia. Ayer conocimos el final y hoy ya tenéis a vuestra disposición la versión íntegra del relato:
A través de http://twitter.com/relatando o de nuestra portada podréis ir siguiendo las actualizaciones de Cacareos a las tres, una historia que estamos seguro os va a resultar interesante y que nuestra escritora particular, Aan, va a llevar a cabo.