El tiempo es el protagonista de numerosas novelas, como Momo, de Michael Ende. En ella, los misteriosos ”hombres grises” obligan a los adultos de la Tierra a ahorrar más y más tiempo, como si fueran robots. De este modo, los siniestros personajes consiguen hacerse poderosos gracias al bien más valioso que poseen los humanos.
Conscientes del valor de este tesoro inmaterial, en el Ayuntamiento de Rivas (Madrid) han puesto en marcha una interesante iniciativa: el Banco del Tiempo. A través de él, los vecinos de Rivas intercambian servicios, valorados en horas, haciendo uso de una técnica tan tradicional como el trueque.
En realidad no se llamaba Eva, sino Anita. “Un nombre terrible en su profesión”, me dijo, “porque evocaba en muchos hombres una hermana, una abuela, un novia de la adolescencia que les dio calabazas”. Yo no estaba muy de acuerdo, pero cerré el pico. En parte porque qué sabía yo lo que pensaban los hombres polacos, y en parte porque una mujer que en cinco minutos te cuenta que es actriz porno y te invita a un cigarrillo, merece ser escuchada.
Tenía la piel transparente. Los labios y las uñas sin pintar. Llevaba una diadema azul y el cuello de la camisa blanca bien planchado. Su escote era el más tímido del vagón que avanzaba camino de Varsovia. Su ropa olía a suavizante. Y a pesar de la paz que exhalaba su atuendo, su cara estaba crispada. Había llorado. Sacó un paquete de cigarrillos de un monedero a lunares. Me hizo un gesto de convite, y salí con ella al pasillo.
Quedan pocos días para que empiece el Xacobeo… Y Galicia se prepara para recibir miles de peregrinos. A pesar del éxito unánime que tiene esta tradición, durante estos días el camino del Norte, que recorre la cornisa Cantábrica desde Irún a Santiago, estaba vacío.
Pero, ¿por qué el Xacobeo hace el camino de Santiago mucho más especial? Entre otras cosas, se dice que el Año Santo Xacobeo de 2010 es muy significativo porque supone el fin de un ciclo que ha sido especialmente relevante por el número de peregrinos que han realizado el Camino de Santiago durante todo el período.
“El antiguo inconsciente, al que nos acostumbró Freud, era oscuro y estaba limitado a funciones accesorias de nuestro comportamiento. El nuevo inconsciente, el que nos descubre la ciencia de hoy, es nuestro mejor aliado a todas horas”. ¿A qué os suena esto? Efectivamente, es Eduard Punset y su programa Redes de TVE. Este viernes queremos acercaros un reportaje de este brillante programa en el que se analizan ciertos aspectos del parte consciente del cerebro, del inconsciente, etc.
Estoy sentada. Adormilada frente teclado, pantalla plana, refresco y pelota de béisbol. He intentado alejar de mi espacio vital el cacharro de móvil que me persigue de continuo. Y las historias, muchas de ellas accidentales, que la gente me lanza en formato SMS, foto o audio.
También he procurado suspirar fuerte para que toda esa plaga noticiosa –prensa internacional, nacional y local- deje de insistir con sus pestañeantes titulares, que me acepte como lector pasivo, muerto, no disponible, durante un único día.
No es la gripe A, ni el accidente fortuito e inesperado de un familiar o amigo… Es la necesidad. No sufro ningún tipo de crisis, exceptuando la económica. Pero necesito nada para festejar la vida. Simplemente, pensar.