El cultivo de algodón es uno de los grandes males ambientales de nuestro tiempo, y de los menos conocidos. Las plantaciones de algodón convencional ocupan el 3% de la superficie cultivada del planeta pero consumen el 23% de los insecticidas usados en el mundo y el 10% de todos los químicos, tanto en la plantación como en el posterior tinte.

Cada vez más voces denuncian esta contaminación, que se une al despilfarro energético que supone la importación desde Asia de casi todo el textil que se consume en el mundo. Yendo más allá de la denuncia, marcas como Fox-Fibre, Mandacaru, Absolute organic o Egg by Susan Lazar, evitan el 100% de los pesticidas químicos al utilizar para la confección de sus prendas algodón totalmente orgánico, evitan además todo tipo de semillas transgénicas y, al crecer con un color natural, hace innecesario posteriores tintes químicos. Una nueva tienda –Ecomanía – trae a Madrid este algodón ecológico.
Seguir Leyendo »
Viene de: ¿Y después del incendio que?
Sea espontánea o inducida la regeneración, las plantas y animales inician un nuevo ciclo biológico tras el fuego. El suelo carbonizado se descubre para todos y se da una terrible competencia por colonizarlo. En esa batalla, los herederos “legítimos” de los árboles muertos (los árboles rebrotados o replantados) reclaman su derecho milenario, pero esa vegetación oportunista y voraz que es el matorral aprovechará los malos tiempos y su asombrosa capacidad de adaptación para robarle el terreno y los nutrientes al árbol.

En ocasiones, la retama, la maleza o las zarzas acaban matando al árbol joven. Los estudios de la Dirección General de Conservación de la Naturaleza sobre la regeneración de la Sierra de Gredos, quemada en 1986, han constatado que los pinos replantados o rebrotados que se criaban junto a las matas de escoba morían asfixiados por éstas.
Seguir Leyendo »
Simplificar la energía eólica y eliminar todo lo superfluo. Es el principio de la compañía Kitegen, que cambia las estructuras pesadas por cometas flexibles que generan energía al desenrrollarse y enrollarse. Una especie de yo-yo inverso.

Su tecnología se basa en centrarse en la parte más eficiente de una turbina convencional: las puntas (dibujadas en rojo). En el aire, las cometas vuelan a una altura de entre 800 y 1.000 metros. En el suelo, la maquinaria para generar energía. Entre ambas, líneas de alta resistencia que transmiten la tracción del cometa y también controlan su dirección y ángulo con el viento. El resultado: más ligero, más eficiente y más barato.
Seguir Leyendo »
Primera parte. Cada verano, el bosque español sufre el azote de las llamas. Pero no es un azote fatal. Te proponemos un viaje al “día después”, esa labor oscura y necesaria para recuperar el monte lo antes posible.

Los incendios forestales son un desastre para la flora y la fauna, pero, para el bosque, casi nunca es el fin. Tras los calores de agosto, esos páramos ennegrecidos viven un proceso febril por recuperar la vida: aparecen arbustos que sujetan el suelo contra la erosión de otoño; muchos de los árboles “heridos” rebrotan en la siguiente primavera; otros nacen a partir de las semillas esparcidas en medio de las llamas; los técnicos entierran plantones que van echando raíces, y el bosque va recuperando poco a poco su pulso. En las zonas que sufrieron grandes incendios, sobre todo si son “reincidentes”, la regeneración será más difícil.
Seguir Leyendo »
Viene de: Las Tablas de Daimiel: ¿nuestro Mar de Aral? Vol.1
Sea como sea, dentro de poco sabremos la respuesta. Pero aunque esta solución de urgencia consiga apagar el incendio, el problema de las Tablas de Daimiel continuará. La supervivencia de este humedal manchego seguirá dependiendo de las aguas del acuífero 23 y las del Tajo.

Por las primeras compite con los pozos ilegales y legales de una basta zona circundante que las emplean para una agricultura ineficiente, tanto en su regadío como económicamente. Por las aguas del Tajo, compite especialmente la moderna agricultura de Murcia y Almería pero también la mayor presión demográfica de casi toda la mitad sur de la península, especialmente la población costera, el turismo, los campos de golf y nuestros vecinos portugueses que exigen que el Tajo traiga cierto caudal e incluso otros humedales que “roban” su agua.
Seguir Leyendo »