De puño y letra » Literatura » Portada

Fotografía

Descendió los dos peldaños del autobús muy deprisa. Aterrizó en los adoquines de la acera de un salto y comenzó a correr hacia su portal. Sentía que una mano le oprimía el comienzo del estómago, como si alguien estuviera haciendo con el final de su esófago un nudo marinero y, una vez hecho, lo apretara hasta tensar bien la soga. Tenía que llegar cuanto antes a casa.

prisa

Al doblar la esquina de la calle Doctor Fourquet, casi se lleva por delante a un aprendiz de ciclista con casco, rodilleras, coderas y ruedines con su padre detrás, acordándose de toda su familia. Sólo pudo darse la vuelta y devolverles una mueca de disculpa, sin articular ningún sonido. Se había quedado sin aliento por la carrera.

Seguir Leyendo »

Escrito por » 1 Comentario »

De puño y letra » Literatura » Portada

Mía

café

Te vas. Me dejas solo. En la mesa, migajas de pan, piel de melocotón y tu taza de café. Lo bebiste de forma apresurada porque tenías que irte a trabajar, a la jaula de oro. Por eso, entre risas cómplices, te dejaste el final. Levanto la taza y busco en ella la huella de tus labios.

El rastro del café me ayuda a encontrar el punto exacto donde se posó tu boca, donde se asomaron tus dientes, donde tu lengua se dejó estremecer por el calor y el intenso sabor de ese líquido negro que eleva al cubo tu atractivo y que a la vez me separa de ti. Pero no esta vez. Ahora él es mi aliado.

Seguir Leyendo »

Escrito por » Comentarios desactivados en Mía