Llevamos años escuchando que la juventud es apática, que no tiene valores ni ideales, que sólo piensan en sí mismos y no quieren saber nada de política. Un mantra peligroso y muy mal intencionado.
Mal intencionado porque viene lo la misma generación que permitió a Franco morir en la cama (a los que dicen que hicieron lo que pudieron, les recuerdo que los egipcios no se lo permitieron a Mubarak y les recomiendo El día de mañana de Ignacio Martínez de Pisón). Y peligroso porque de tanto repetirlo corría el peligro de convertirse en realidad.
Por fortuna, no ha sido así.
En los últimos meses hemos sido testigos de iniciativas muy diferentes en su origen y composición pero con un común denominador: rechazo al sistema político y económico actual. No es casualidad que estas y otras muchas iniciativa nazcan ahora. Sin ánimo de exclusividad, algunos de estos movimientos son:
Quizá Democracia Real Ya sea la iniciativa que más repercusión ha tenido. Si bien el pasado domingo la mayoría de medios trataron de prestar escasa o nula atención a las manifestaciones, la acampada en Madrid ha obligado a todos a tomar postura.
Y aquí es cuando a muchos se les cae la careta.
Dice Guillermo Zapata en twitter: “Hay dos formas de intentar detener un movimiento plural y amplio. Una es ignorarlo. La otra es explicarlo a partir de estereotipos”. Intentaron la primera y no surtió efecto; ahora van a por la segunda.
Pero soy realista. España no es Egipto; la Puerta del Sol no es la plaza Tahrir; y Zapatero (o Emilio Botín) no es Mubarak. Nada va a cambiar, al menos a corto y medio plazo. No lo hará porque se necesita una transformación estructural profunda. No basta con la dimisión de Zapatero ni la abdicación de Juan Carlos; no basta con encerrar a todos los políticos corruptos; no basta con modificar la ley hipotecaria…
Me gustaría escribir aquí qué se necesita para que se produzca ese cambio. Pero no lo sé.
Sí sé que la transformación no llegará si sólo nos quejamos en bares o en twitter (decía Alberto Nahum que hoy es uno de esos días donde la diferencia entre la calle y la red es abismal), si no apoyamos a ninguna causa, si creemos que el futuro es algo que nos caerá del cielo.
Pienso en la acampada de la Puerta del Sol y pienso que hay esperanza, que no está todo perdido. Espero no ser un iluso.
Texto publicado en: http://viajeroaitaca.wordpress.com
Autor de la fotografía: Mario Fernández
Si te ha gustado este artículo, compartelo.
Wario nos ha enviado una serie de vídeos de la Puerta del Sol con los que abrimos este apartado. Puerta del Sol, Madrid. Por Mario Fernández. Jueves 19 Viernes 20 ...
Os acercamos una interesante entrevista realizada en la CNN a los periodistas Óscar Martínez y Edu Ponces, de la sección Migración, de El Faro. Según la web del propio periódico “ellos explicaron ...
Sigue esta sección de El Mundo de Wayne a través de tu lector de feeds favorito.
Te ha faltado la magnífica reacción de Felipe González (que, por cierto, ¿sigue a sueldo del hombre más rico del mundo? Para tener una jubilación de oto tenemos un récord de ex-presidentes que vaya tela…)
A lo que iba. Citas muchas medidas. Necesarias sin duda. Y acertadamente dices que no son suficientes.
Pero te has olvidado, creo, de la primera.
La primera es que CADA CIUDADANO HA DE SER RESPONSABLE CON SU VOTO.
Eso no quiere decir que te lo debas pensar quince veces, sesudamente, ni nada por el estilo. Significa que cada ciudadano ha de reafirmar la propiedad de SU voto. En democracia, no vale el voto incondicional. Si el voto a un partido es incondicional, no es grupo de presión. Por lo tanto, los políticos tomarán decisiones independientemente de lo que piensen los ciudadanos. Y tampoco vale el “no voy a votar”, porque al final, se conchavan los dos grupos mayoritarios y da igual que vaya a votar el 49% o el 80% (ambas cosas ya han pasado).
Un ciudadano ha de ser capaz de votar a otros.
Y es aquí donde está la responsabilidad del pueblo en todo este asunto: Demasiados años sin ejercer la propiedad del voto. Demasiados años de votar a los míos. Demasiados años de votar pq viene el lobo. Demasiados años de votar pq los otros son muy malos (y pasa q al final lo tuyo es peor…)
@cesarlasanta