“No puede venir aquí”, dijo el guardia de seguridad Don, contratado por BP, en el Centro para la Rehabilitación de Fauna Empetrolada de Fort Jackson, en el sudoriental estado de Louisiana. Adentro, funcionarios del Centro Internacional para la Investigación en el Rescate de Aves, una de las compañías contratadas por BP para limpiar el daño, trabajan curando a animales afectados por el petróleo. El Centro ofrece acceso limitado a la prensa los lunes, miércoles y viernes durante apenas dos horas cada vez. Llegamos un miércoles, sólo para enterarse de que ya no se podía ingresar debido a que la admisión se había restringido a dos días semanales.
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