Actualidad medioambiental »Alerta »Articulo Destacado »Medio Ambiente »

¡¡Apaguen esa luz!! II

Viene de: ¡¡Apaguen esa luz!! I

La luz artificial también incide sobre los ciclos reproductivos de los insectos ya que evitar las barreras del luz les obliga a recorrer crecientes distancias para encontrar pareja. De rebote, la flora se ve afectada al disminuir los insectos que realizan la polinización de ciertas plantas, incluidos, seguramente, muchos cultivos agrícolas.

mundonocturno

Pero también las personas padecen -muchas veces de modo imperceptible- los efectos de la falta de oscuridad. La presencia de ésta en el ambiente durante la noche puede ser causa de sueño inquieto, insomnio, cansancio y nerviosismo.

CONSECUENCIAS EN LA SALUD

Ciertos estudios realizados en Norteamérica apuntan hacia una conexión entre las bombillas de vapor de mercurio (luz blanca) y  mayores índices de agresividad.  Investigadores del Trinity College de EE UU han calculado, incluso, que una décima parte de la población mundial ha atrofiado la capacidad de visión nocturna ya que nunca es tan oscuro como para que entre en juego este mecanismo del ojo humano.

Pero hay más.Un estudio del Instituto Nacional del Cáncer publicado en el periódico oficial de esta institución de EE UU ha revelado una asociación estadística entre exposición a la luz durante la noche y mayores tasas de cáncer de mama). ¿Cómo es posible? Los científicos manejan la hipótesis de que la luz que golpea la retina a todas horas -incluidas las horas de sueño- reduce la producción de melatonina, una hormona con propiedades anticancerígenas, entre otras.

CIELO SIN ESTRELLAS

Particularmente dañados resultan esos humanos (unos 10.000 en España) profesionales y aficionados a la astronomía. La capa anaranjada de luz que proyectan las farolas, faros de coche, focos y demás eliminan de nuestros ojos la visión de la mayoría de los astros y, al final, los habitantes de las ciudades sólo podemos ver las estrellas  más brillantes, algunos planetas y la luna.

El resto, pese a que el cielo estrellado está declarado por la Unesco como Patrimonio de las Generaciones Futuras, lo hemos perdido prácticamente para siempre, y ni siquiera con potentes telescopios es posible ya verlos. El resplandor que ciega los objetos estelares se hace más intenso si existen partículas contaminantes -y las hay en todas las ciudades con intenso tráfico o con industrias- en la atmósfera que rebotan los rayos lumínicos en todas direcciones.

Según el citado atlas de luminosidad nocturna, el 99% de las personas que viven en Europa Occidental y Estados Unidos tienen siempre las estrellas total o parcialmente ocultas, y dos tercios de la población mundial no puede ver ya la Vía Láctea debido al manto de luces artificiales que proyectan las ciudades. De los 2.500 objetos visibles en el cielo nocturno desde un área limpia, una persona que viva en las afueras de Nueva York sólo puede ver unos 250, pero, desde Manhattan, apenas vería 25. Por esto, numerosos observatorios del mundo han tenido que cerrar y otros muchos se han convertido en planetarios donde se proyectan videos de astrofísica y poco más.

No por casualidad, las primeras denuncias contra la contaminación lumínica procedieron de los astrónomos, en especial, a través de la Unión Astronómica Internacional. Lo que pretendemos Bexplica Francisco Puyol, astrónomo y presidente del Grupo de Protección del Cielo de Madrid- no es otra cosa que usar racionalmente la luz: apagar los focos de monumentos y recintos deportivos a ciertas horas, cambiar bombillas de 250 watios por otras de 125 o 100 watios, reducir la cantidad de luz de muchos centros comerciales y retirar las luminarias más ineficientes, sobre todo los famosos globos y las farolas sin visera.

Aunque eliminar la contaminación lumínica es casi imposible, estas medidas y otras, como instalar luminarias a baja altura y que dispersen la claridad de arriba a abajo, utilizar materiales poco deslumbrantes o usar las potencias adecuadas para cada caso (no es lo mismo un entorno cercano a un paraje natural que una estación de tren) reducirían el problema en un 80%.

Fuente de la fotografía: static.panoramico.com

Autor del reportaje: Rafael Carrasco. Agencia Dossier.

agenciadossier

También te puede interesar...

  • 750 días de contenidos nos han ofrecido una pequeña dosis de lectura al menos. Procesos electorales, conflictos, emergencias humanitarias, debates energéticos, cumbres sobre el Cambio Climático, p ...

  • Se acaba una etapa donde se ha acostumbrado a la sociedad a no pensar, la de los mass media. Comienza una nueva etapa con el reto de la participación ciudadana en los medios de comunicación, aunqu ...

  • Esta es una pregunta que se hace ahora mismo mucha gente, que los partidos mayoritarios intentan desvirtuar hacia sus intereses. La mejor respuesta está yendo a comprobarlo, en la misma plaza. Tam ...

1 Comentario

    • San
    • el 1/12/2009 a las 1:07 am

    Me encanta seguir aprendiendo a mejorar en sostenibilidad después de leer vuestros artículos.
    Los datos que aportáis son muy esclarecedores.
    A ver si así la gente va aportando su granito de arena.