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“Decidir no es un delito, decidir es un derecho”

Este lunes 28 de septiembre, grupos feministas de la sociedad civil y decenas de organizaciones académicas, sindicales y políticas se concentraron en El Monumento a la Madre de México DF para exigir sus derechos en el “Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe”.

Expresión

Marcharon hasta el Hemiciclo Juárez, en la Alameda, símbolo del estado laico, de la igualdad y de las libertades constitucionales que están siendo amenazadas por la reforma de 16 constituciones estatales que criminalizan el aborto con penas de homicidio.

Aunque menos concurrido que otros años, el mensaje fue claro: “Decidir no es un delito, decidir es un Derecho”. Tras dos años de relativa ausencia de debate, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional la legalización de la Interrupción del Embarazo en la Ciudad de México, la polémica está de nuevo sobre la mesa. En los últimos meses, hasta 16 estados han modificado su constitución estatal  criminalizando el aborto con penas equiparables al homicidio, contemplado como tal aun en caso de que el embarazo sea producto de una violación o ponga en riesgo la salud de la madre, como es la política de las autoridades de numerosos estados.

Con esta ola de reformas constitucionales se abre una controversia legal entre la jurisdicción estatal y federal cuyo artículo 4º Constitucional dice “Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos”, así como la posibilidad de un debate en la Cámara de Diputados a escala nacional que reforme tal artículo restringiendo el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, iniciativa que lleva años en la agenda de los grupos conservadores.

Durante el presente sexenio la injerencia de la Iglesia Católica y de corrientes de pensamiento “pro-vida” en los grupos de poder ha aumentado. El PAN, Partido de Acción Nacional-en el ejecutivo- y el PRI, Partido de la Revolución Institucional- con mayoría abrumadora en la cámara y en los gobiernos municipales y estatales desde las elecciones del pasado- legislan con recetas económicas neoliberales y preceptos morales a la antigua usanza, aunque esto contravenga una realidad social abrumadora y ponga en riesgo la salud de las mujeres, orilladas a practicarse el aborto en centros clandestinos.

Diversos grupos feministas apuntan que el numero anual de estos abortos clandestinos rebasa el millón y medio al año y los datos de la Secretaria de Salud no engañan, tan solo en 2006, “149 mil 700 mujeres recibieron tratamiento en hospitales públicos producto de daños producidos en abortos clandestinos”. En la red de Hospitales del gobierno capitalino, los únicos centros donde este procedimiento es legal hasta las 12 semanas de embarazo, más de 30 mil mujeres accedieron a la Interrupción Legal del Embarazo en los últimos dos años, de las cuales el 76.9 por ciento radican en el DF, el 26.47 por ciento en el Estado de México y tan solo el 3.5 por ciento en otros estados.

La inmensa mayoría de estas mujeres acudieron a los centros solas, con miedo, sin información y sin el apoyo de sus familiares y recibieron un trato hostil, discriminatorio y falto de sensibilidad por parte del personal administrativo y médico, que, aunque seguía los protocolos establecidos, se mostraba renuente a facilitar el procedimiento y emitía juicios de valor, algo que condujo a unas cuantas pacientes, de nuevo, a centros privados y clandestinos.

“En México no habrá democracia plena mientras las mujeres continúen muriendo por abortos inseguros y sean objeto de condenas y castigos. Víctimas de una sociedad que prefiere cerrar los ojos, empuñar crucifijos y regodearse en la doble moral-leyó la politóloga Denise Dresser al cierre de la manifestación, vocera en ese momento del Movimiento por el Derecho a Decidir y en Defensa del Estado Laico- Exigimos que todos los actores sociales y el Estado respeten nuestra autonomía sexual y reproductiva. Estas reformas (en los 16 estados del país) restringen nuestro derecho y suponen un tutelaje intolerable sobre nuestra maternidad, sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras vidas”

En México la falta de información es la regla. El poder concedido a las corrientes fundamentalistas de la Iglesia y la ceguera de los partidos gubernamentales se incrementa. Quienes más sufren embarazos indeseados y abortos insalubres son las mujeres de aquellas clases socioeconómicas que no tienen acceso a ella y que se encuentran con una escalera de obstáculos burocráticos, penas judiciales, miradas de reproche y corrientes teocráticas y pseudocientíficas.

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4 Comentarios

  1. yo creeo que esto no deve estrar aqui no se en que este realacionAdo o que pedo son unos malditos y pz no se de esto pero que tiene que ver esto no sean mensos para no decir ( estuídos)

  2. que malditos no ponen lo que escribvo verdad

  3. son bueno chiicos saben de todo jejeje
    lo anterior era brioma jejejejejejejjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj

    • Natascha
    • el 6/10/2009 a las 11:12 am

    Hola Brenda, ¿El qué era broma?, ¿Por qué te da rabia que aparezcan artículos sobre una manifestación? A mayor visibilidad mejor, ¿que pedo tu enojo? No lo entiendo….menuda susceptibilidad, y si, somos buenas chicas….