Letras del mundo »Literatura »Recomendaciones »

Más lecturas para repoblar el Mediterráneo

Esperando que os haya dado tiempo de leer y ver todas y cada una de las recomendaciones de hace dos semanas, volvemos a la carga con el cóctel mediterráneo prometido. Ahora, si conocéis libros que puedan enriquecer este berrinche (libros libaneses, tunecinos, eslovenos, corsos, palestinos) no dudéis en nombrarlos, hay un número inagotable de entradas…

cieloprotector

Siglo XVIII, Voltaire, sentado en su despacho parisino despachaba a unos y a otros. La iglesia, los prejuicios, la visión mística y romántica de oriente fueron algunos de sus principales blancos. En “Lettres perses”, emulada algo después por José Cadalso en un afortunado “Cartas Marruecas”, traza algunos retazos sobre las navegaciones a través del mar. Por su ironía, por su vaticinio y por su actualidad de sus términos (¿civilización-barbarie?) se vuelve un libro que deberían editar y reeditar.

Muchos serían después los “civilizados” que decidirían nutrirse de Mediterráneo en su formación. A principios del siglo XIX, se convirtió en una moda pedagógica que los hijos de la aristocracia se dieran un año sabático para ir en busca de las musas y el conocimiento en la antigüedad greco-latina.

Una estupenda labor en la difusión del pasado grego-romano lo debemos, además de a las necesarias fuentes originarias (Ciceron, Esquilo, Aristóteles, Heródoto…) y a los litógrafos y poetas decimonónicos, a la labor de algunos académicos y estupendos novelistas, en cuyas cumbres se encuentra, sin duda, el ya fallecido Gore Vidal. Gore Vidal escribió, además de “Yo, claudio”, un libro llamado “Juliano, el apostata”. Juliano fue un emperador que años después del edicto de Tesalonica 380 cuando se instaura en Roma la religión cristiana como oficial, decide retomar el culto de los antiguos dioses paganos, y, frente a la oposición de muchos círculos del senado comenzó a levantar templos, cantos y ritos a los dioses de sus ancestros… Con la sutil psicología del poder que caracteriza, Gore Vidal muestra en este libro las claves palaciegas que regían al popolo romano y sus guerras expasionistas…

José Luis Sampedro indagaría y escribiría, muchos años después de la fascinación colonial que tantos sintieron por Egipto, una fantástica novela que sucede en otro rincón del Mediterráneo, Alejandría, siglo III. “La Vieja Sirena” es una novela preñada de erotismo, dilemas sentimentales (se puede amar a dos hombres a la vez, al ser y al filósofo), paisajes en el delta del Nilo,  residencias, conflictos navales y diplomacia con el reino de Palmira. Muy recomendable para los que superen la página 80 y para los que deseen dejar el alcohol y los golpes.

Huyendo de otra forma del colonialismo europeo, aunque reproduciendo casi con oscuras intenciones muchos de sus prejuicios, acercándose a otros tipos de amor más patológico, Paul Bowles, un escritor americano afincado en Tánger en los años sesenta, perteneciente a una comunidad de viajeros excéntricos, bohemios y casi malditos, escribió “El cielo protector”, en donde un matrimonio hastiado comienza en Marruecos un viaje sin retorno, en el que el cielo, a la altura de los hombros, ofrece una visión fatal y obsesiva de sus pasiones, de nuestra existencia. Esta novela fue llevada al cine por Berardo Bertolucci y es protagonizada por Debra Winger y John Malkovich

Por su parte, el yugoslavo Ivo Andric escribió “Un puente sobre el río Drina”, la historia de tres generaciones de un pueblo balcánico, que a lo largo de su historia sufren constantes inundaciones, incursiones, movimiento de fronteras y conflictos de identidad. Cual es la religión verdadera, el cristianismo ortodoxo, el católico, el islamismo…, cual es la etnia del lugar. La visión wilsoniana de 1914 de que el estado debía corresponder con la nación vendría a añadir una gota más de locura al laberinto yugoslavo.

Este es, la naturaleza de la identidad turca y, al fin, de lo humano, uno de los temas recurrentes de Orman Pamuk y por lo que parece, de muchas de las creaciones en aquella tierra con fuertes tensiones internas. Sus libros, también recomendables a placer, así como la película “Tres Monos «del director Nuri Bilge hizo que fuera premiado en Cannes, y que nos habla de las paradojas en los afectos, del asco, de la miseria, y de la terrible condición de reproducir en los otros el daño vivido. Sus personajes, apostados en los puertos de Estambul cerca del palacio de Topkapi muestran la corrupción y el silencio inherente a tantas realidades. Aunque todo, en el fondo, se acaba sabiendo.

Para vencer precisamente el horror que se le imponía, el historiador Fernan Braudel comenzó a escribir en un campo de concentración su obra sobre Felipe II. Años después lo haría sobre otro El Mediterraneo, su objeto, su sujeto de estudio, en los que el tiempo transcurre lenta, lentamente, atrapado por la lenta cadencia de las condiciones geográficas…

Uno de los seguidores de sus seguidores sería Alain Corbain, historiador de la tercera generación de Annales, que da un broche más a nuestro recorrido por el Mediterráneo con un libro “El territorio del vacío. Occidente y la invención de la playa (1750-1840)” que explica, de una manera procesual, como la playa, la playa paraíso con palmeras, arenas, curación y ocio, comenzó siendo un lugar donde ir a reposar y contemplar el mar, como las arenas de la costa azul fueron poblándose de árboles pinchudos de lugares exóticos…

El escritor Tahar Ben Jelloun también pone su preciosa parte a la cosmovisión Mediterránea, con varios libros, el más famoso de ellos L´enfant de sable (el niño de arena) escrito en 1985, y libros de cuentos hermosos como “Amours sourcieres”, lamentablemente aunque Alfaguara ha publicado algunas versiones de sus libros en español, la mayoría continúan siendo dominio de la francofonía…

Otra mediterránea de sutil tempo es Maysa-Bei, sus historias transcurren en un mundo cotidiano y doméstico, surcado de ruidos, aromas, sombras y miradas furtivas. Esperaremos también una traducción.

También te puede interesar...

  • Nuestra viajera incansable, Natascha, nos invitó, el verano pasado, a viajar por el Mediterráneo a través de la literatura. Recordemos algunos autores que se han servido de este territorio como fu ...

  • Mañana es 23 de abril, es decir, San Jorge y el Día internacional del Libro. Con este motivo queremos pulsar vuestra opinión, vuestra actitud hacia una nueva forma de leer libros que parece consol ...

  • Este 2009 que por fin se acaba he leído 48 libros. De aquí al 31 de diciembre creo que llegaré a los 50. Casi 1 por semana. Si sumamos los no-leídos (los iniciados y abandonados a las diez, cien o ...

Comments are closed.